Qué esperan las empresas de ti: 10 claves para destacar
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Primer empleo

¿Qué esperan las empresas de ti? 10 claves para destacar en el trabajo

 

Las empresas esperan que puedas cumplir las responsabilidades de tu puesto, aprender, colaborar con otras personas, comunicarte correctamente, adaptarte a los cambios y aportar valor con tu trabajo. No esperan necesariamente que sepas hacerlo todo desde el primer día: especialmente en perfiles junior, también se valora la actitud, la capacidad de aprendizaje y la forma de afrontar los problemas.

Si estás buscando tu primer empleo es normal preguntarte:

¿Qué esperan las empresas de mí si todavía tengo poca experiencia laboral?

La respuesta depende del puesto, el sector y la cultura de cada empresa. Sin embargo, existen una serie de competencias laborales y comportamientos profesionales que pueden ayudarte tanto durante una entrevista de trabajo como cuando te incorporas a un equipo.

Lo importante no es intentar parecer el candidato perfecto.

Es demostrar que tienes una buena base, entiendes lo que implica trabajar en una empresa y estás preparado para seguir aprendiendo.

 

¿Qué esperan realmente las empresas de sus trabajadores?

No todas las organizaciones buscan exactamente lo mismo.

Una empresa tecnológica puede valorar determinadas competencias de forma diferente a una organización del sector servicios, una empresa industrial o un puesto de atención al cliente.

También cambian las expectativas según:

  • el puesto;
  • el nivel de responsabilidad;
  • la experiencia requerida;
  • el tipo de equipo;
  • la modalidad presencial, híbrida o remota;
  • la relación con clientes;
  • las herramientas utilizadas;
  • y la cultura organizacional.

Sin embargo, hay diez aspectos que aparecen de forma recurrente en el entorno laboral.

 

1. Que seas responsable con tu trabajo

Una de las primeras cosas que una empresa necesita saber es si puede confiar en que cumplirás tus responsabilidades.

Ser responsable no significa no equivocarse nunca.

Significa:

  • cumplir los compromisos;
  • respetar los plazos;
  • avisar si aparece un problema;
  • llegar preparado;
  • cuidar la calidad del trabajo;
  • reconocer los errores;
  • y buscar soluciones cuando algo no sale como estaba previsto.

Por ejemplo, si sabes que no podrás terminar una tarea a tiempo, una conducta profesional sería avisar con suficiente antelación y explicar qué necesitas para resolver la situación.

Eso transmite más confianza que esperar al último momento y ocultar el problema.

 

¿Cómo demostrar responsabilidad en una entrevista?

No digas únicamente:

“Soy muy responsable.”

Utiliza un ejemplo:

“Durante un proyecto de formación teníamos varias entregas simultáneas. Organicé mis tareas por fechas y revisaba cada semana el progreso para asegurarme de que podía cumplir los plazos.”

Los ejemplos convierten una característica abstracta en una evidencia.

 

2. Que tengas disposición para aprender

Especialmente cuando buscas un primer empleo, las empresas saben que todavía habrá muchas cosas que no hayas hecho anteriormente.

Por eso puede ser tan importante demostrar capacidad de aprendizaje como acreditar experiencia.

Una buena actitud ante algo que todavía no conoces sería:

“No he utilizado esa herramienta concreta, pero sí otras similares y estoy acostumbrado a aprender nuevos programas. Si me incorporase, me gustaría conocer vuestro sistema de trabajo y practicar con él hasta poder utilizarlo de forma autónoma.”

La alternativa menos recomendable sería fingir que dominas algo que realmente desconoces.

Aprender implica:

  • escuchar;
  • preguntar;
  • aceptar feedback;
  • practicar;
  • corregir errores;
  • actualizar conocimientos;
  • y asumir progresivamente nuevas responsabilidades.

La formación continua puede formar parte de ese desarrollo profesional, pero aprender en el trabajo también significa observar procesos, recibir orientación y mejorar mediante la práctica.

 

3. Que sepas trabajar en equipo

El trabajo en equipo no consiste únicamente en llevarse bien con los compañeros.

Implica ser capaz de colaborar para alcanzar un objetivo compartido.

En la práctica significa:

  • cumplir tu parte del trabajo;
  • compartir información;
  • escuchar otras opiniones;
  • pedir ayuda cuando sea necesario;
  • ayudar cuando puedas;
  • respetar diferentes formas de trabajar;
  • resolver desacuerdos de manera profesional;
  • y evitar que los problemas de comunicación afecten al resultado.

Incluso los puestos que requieren mucha autonomía suelen formar parte de procesos donde intervienen otras personas.

Por eso las habilidades de colaboración son importantes en numerosos entornos profesionales.

 

Ejemplo para una entrevista

Si te preguntan cómo trabajas en equipo, puedes responder:

“Durante un proyecto académico éramos cuatro personas y dividimos las tareas según nuestras fortalezas. Yo me encargaba de organizar las entregas y revisar que las diferentes partes fueran coherentes antes de presentar el proyecto. Cuando una tarea se retrasó, reorganizamos el trabajo entre todos para poder terminarlo a tiempo.”

Has demostrado organización, comunicación, cooperación y adaptación mediante una sola experiencia.

 

4. Que puedas comunicarte de forma clara

La comunicación es una competencia laboral transversal.

No importa únicamente en trabajos comerciales o de atención al cliente.

También necesitas comunicarte para:

  • explicar una tarea;
  • hacer una pregunta;
  • informar de un problema;
  • participar en una reunión;
  • escribir un correo electrónico;
  • coordinarte con otro departamento;
  • presentar un resultado;
  • o recibir instrucciones.

No necesitas ser la persona más extrovertida del equipo.

Necesitas ser capaz de transmitir información de forma comprensible y adecuada al contexto.

 

Canales de comunicación diferentes

Actualmente puedes comunicarte profesionalmente mediante:

  • conversación presencial;
  • correo electrónico;
  • videollamada;
  • mensajería interna;
  • herramientas de comunicación;
  • reuniones;
  • documentación compartida;
  • o plataformas de gestión.

Cada canal requiere ciertas normas.

Un mensaje rápido entre compañeros no se redacta exactamente igual que un correo dirigido a un cliente.

Adaptar el mensaje al destinatario también forma parte de una buena comunicación.

 

5. Que puedas aportar valor

“Aportar valor” puede sonar como un concepto abstracto, pero significa algo bastante sencillo:

que tu trabajo contribuya a que el equipo o la empresa consiga un resultado.

Ese resultado puede ser:

  • atender correctamente a un cliente;
  • resolver una incidencia;
  • preparar documentación;
  • analizar datos;
  • mantener un sistema;
  • organizar información;
  • vender un producto;
  • desarrollar una aplicación;
  • mejorar un proceso;
  • cumplir una entrega;
  • o facilitar el trabajo de otras personas.

No necesitas crear una gran innovación cada semana.

En muchos puestos, aportar valor significa simplemente hacer bien aquello para lo que has sido contratado y buscar formas razonables de mejorar.

 

Cómo responder “¿qué puedes aportar a la empresa?”

Utiliza esta fórmula:

Competencia + experiencia + aplicación al puesto.

Por ejemplo:

“Creo que puedo aportar organización y facilidad para trabajar con herramientas digitales. Durante mis prácticas gestionaba documentación y utilizaba hojas de cálculo para hacer seguimiento de diferentes tareas, y veo que ambas competencias están relacionadas con las funciones de este puesto.”

Mucho mejor que:

“Puedo aportar muchas ganas.”

Las ganas son positivas, pero conviene acompañarlas de algo concreto.

 

6. Que seas capaz de adaptarte

Los puestos, procesos y herramientas cambian.

La adaptabilidad consiste en poder responder a esos cambios sin bloquearte cada vez que aparece una situación nueva.

Puede implicar:

  • aprender una herramienta tecnológica;
  • cambiar una prioridad;
  • asumir una tarea nueva;
  • trabajar con personas diferentes;
  • modificar una forma de organizarse;
  • utilizar nuevos canales;
  • o adaptarte a otra metodología de trabajo.

La adaptación no significa aceptar cualquier cambio sin preguntar.

Significa ser capaz de entender qué ha cambiado, qué se espera de ti y cómo debes reorganizar tu trabajo.

 

Ejemplo

“En mitad de un proyecto cambiaron los requisitos de la entrega. Revisamos qué partes seguían siendo válidas, reorganizamos las tareas y adaptamos el trabajo al nuevo objetivo.”

Este tipo de ejemplo permite demostrar adaptación sin necesidad de utilizar la palabra “adaptable”.

 

7. Que desarrolles competencias digitales

El dominio de las nuevas tecnologías no significa que todas las personas deban ser expertas en programación.

Significa que cada vez más puestos requieren desenvolverse con determinadas herramientas digitales.

Dependiendo del trabajo podrías necesitar:

  • correo electrónico;
  • herramientas ofimáticas;
  • videollamadas;
  • plataformas colaborativas;
  • software de gestión;
  • herramientas de comunicación;
  • análisis de datos;
  • sistemas específicos de la empresa;
  • o herramientas de inteligencia artificial.

La competencia digital incluye también algo importante:

ser capaz de aprender herramientas nuevas.

No necesitas conocer todos los programas del mercado.

Sí conviene que puedas trasladar lo que ya sabes a nuevos entornos tecnológicos.

 

¿Cómo demostrar competencias digitales?

Evita escribir únicamente:

“Informática: nivel medio.”

Es mucho más útil especificar:

  • qué herramientas sabes utilizar;
  • para qué las has utilizado;
  • y qué tareas sabes realizar con ellas.

Por ejemplo:

“Utilizo hojas de cálculo para organizar información, aplicar fórmulas básicas y elaborar tablas de seguimiento.”

Eso proporciona mucha más información sobre tu nivel real.

 

8. Que entiendas la cultura de la empresa

La cultura organizacional o cultura de la empresa engloba la forma en la que una organización trabaja, se comunica, toma decisiones y se relaciona con sus personas, clientes y objetivos.

No significa que todos los trabajadores tengan que pensar o comportarse exactamente igual.

Antes de una entrevista conviene investigar:

  • cómo trabaja la empresa;
  • qué valores comunica;
  • cómo es el puesto;
  • qué tipo de entorno ofrece;
  • qué modalidad de trabajo utiliza;
  • y qué características parecen importantes para el equipo.

También tú deberías valorar si esa cultura encaja con lo que buscas.

Un proceso de selección no sirve únicamente para que la empresa decida si te quiere contratar.

También te permite descubrir si tú quieres trabajar allí.

 

9. Que tengas cierta autonomía

Cuando empiezas un trabajo es normal necesitar ayuda.

La autonomía se construye con el tiempo.

Lo que una empresa puede valorar es que progresivamente seas capaz de:

  • organizar tus tareas;
  • buscar información;
  • resolver situaciones habituales;
  • tomar decisiones dentro de tus responsabilidades;
  • detectar cuándo necesitas ayuda;
  • y evitar depender constantemente de instrucciones para cada pequeño paso.

Ser autónomo no significa hacer todo por tu cuenta.

Una parte importante de la autonomía consiste precisamente en saber cuándo puedes resolver algo y cuándo necesitas preguntar.

 

Ejemplo en un perfil junior

“Cuando recibo una tarea nueva, primero intento entender el objetivo y reviso la información disponible. Si hay algo que no está claro, prefiero preguntar al principio para asegurarme de que avanzo en la dirección correcta.”

Es una respuesta que combina autonomía y capacidad para pedir ayuda.

 

10. Que mantengas una actitud profesional

La profesionalidad está formada por pequeños comportamientos cotidianos.

Por ejemplo:

  • puntualidad;
  • respeto;
  • cumplimiento de compromisos;
  • comunicación adecuada;
  • cuidado de la información;
  • disposición para colaborar;
  • preparación de reuniones;
  • respeto de normas;
  • y comportamiento coherente con tus responsabilidades.

No significa renunciar a tu personalidad.

Tampoco significa trabajar constantemente fuera de horario o estar disponible las 24 horas.

Compromiso y disponibilidad ilimitada no son lo mismo.

Una relación laboral saludable necesita unas expectativas claras por ambas partes.

 

Qué esperan las empresas de alguien sin experiencia

Si estás buscando tu primer empleo, esta probablemente sea tu principal preocupación:

¿Cómo voy a demostrar todo esto si todavía no he trabajado?

Puedes demostrar competencias utilizando experiencias de:

  • estudios;
  • Formación Profesional;
  • universidad;
  • proyectos;
  • prácticas formativas;
  • voluntariado;
  • actividades deportivas;
  • asociaciones;
  • trabajos ocasionales;
  • proyectos personales;
  • cursos;
  • o responsabilidades de tu vida diaria que tengan relación con el puesto.

Las empresas que contratan perfiles junior saben que están incorporando personas al principio de su desarrollo profesional.

Lo importante es saber identificar qué has aprendido de las experiencias que sí tienes.

 

Ejemplo: trabajo en equipo sin experiencia laboral

“En el proyecto final de mis estudios trabajé con otras tres personas. Distribuimos las tareas y hacíamos una revisión semanal para comprobar el progreso.”

 

Ejemplo: atención al cliente sin experiencia laboral

“No he trabajado todavía profesionalmente en atención al cliente, pero durante un evento de mi centro formativo participé atendiendo a asistentes, resolviendo dudas y ayudando a organizar las actividades.”

 

Ejemplo: tecnología sin experiencia laboral

“Durante mis estudios he utilizado diferentes herramientas digitales y en mi proyecto final tuve que aprender una nueva plataforma por mi cuenta para completar una parte del trabajo.”

El objetivo es trasladar experiencias reales al contexto profesional.

 

Qué esperan de ti durante una entrevista de trabajo

Durante un proceso de selección todavía no pueden observar cómo trabajas diariamente.

Por eso intentarán conocer tu perfil mediante:

  • tu currículum;
  • preguntas;
  • ejemplos;
  • posibles pruebas;
  • y la conversación durante la entrevista.

Habitualmente necesitarás demostrar cinco cosas:

Lo que quieren entender

Cómo puedes demostrarlo

Qué sabes hacer

Experiencia, proyectos y ejemplos

Cómo trabajas

Situaciones concretas

Qué puedes aprender

Casos donde hayas aprendido algo nuevo

Por qué te interesa el puesto

Motivación específica

Cómo puedes encajar

Relación entre tus competencias y las funciones

La clave consiste en evitar respuestas exclusivamente basadas en adjetivos.

En lugar de:

“Soy organizado.”

Explica:

“Cuando tengo varios trabajos pendientes los organizo por plazo y prioridad y utilizo una lista para controlar qué queda por completar.”

 

Qué decir cuando te preguntan “¿qué puedes aportar a la empresa?”

Puedes utilizar esta estructura:

1. Identifica una necesidad del puesto.
2. Selecciona una competencia tuya relacionada.
3. Añade un ejemplo.
4. Explica cómo podrías utilizarla en ese trabajo.

Ejemplo:

“Por lo que he visto, el puesto requiere bastante atención al cliente y organización. Durante mis prácticas atendía consultas por correo y llevaba un registro para hacer seguimiento de las solicitudes. Creo que esa experiencia me permitiría adaptarme bien a las funciones del puesto.”

La respuesta funciona porque no habla únicamente de ti.

Habla de la relación entre tu perfil y lo que necesita la empresa.

 

Qué esperan de ti durante tus primeros días de trabajo

Una vez superado el proceso de selección empieza una fase diferente: la incorporación.

Durante el proceso de acogida no deberías esperar conocer inmediatamente todos los procedimientos.

Tus primeros objetivos pueden ser:

  • entender tus responsabilidades;
  • conocer al equipo;
  • familiarizarte con las herramientas;
  • aprender los procesos;
  • saber a quién preguntar;
  • entender prioridades;
  • y empezar progresivamente a realizar tareas con mayor autonomía.

Durante estas primeras semanas es útil tomar notas.

Anota:

  • procedimientos;
  • herramientas;
  • personas de referencia;
  • dudas;
  • abreviaturas;
  • tareas recurrentes;
  • y feedback que recibas.

Esto reduce la necesidad de preguntar varias veces lo mismo y acelera tu aprendizaje.

 

Qué esperan de ti si trabajas en remoto o en modalidad híbrida

El trabajo remoto y la organización híbrida pueden exigir especialmente:

  • comunicación clara;
  • organización;
  • cumplimiento de plazos;
  • utilización correcta de herramientas tecnológicas;
  • autonomía;
  • disponibilidad dentro de los horarios acordados;
  • y coordinación con el equipo.

Cuando no estás físicamente junto al resto del equipo es especialmente importante comunicar el progreso y los posibles bloqueos.

Por ejemplo:

“He terminado la primera parte. Estoy esperando la información X para poder continuar con la segunda. Si la recibo hoy, podré completar la tarea mañana.”

Un mensaje así permite al resto del equipo entender qué está ocurriendo sin necesidad de estar preguntando constantemente.

 

Qué esperan de ti en atención al cliente

Si tu puesto implica relación con clientes, algunas competencias ganan especial importancia.

Entre ellas:

  • escucha;
  • comunicación;
  • empatía;
  • resolución de problemas;
  • conocimiento del producto o servicio;
  • seguimiento;
  • organización;
  • y capacidad para mantener la profesionalidad en situaciones difíciles.

La satisfacción del cliente no depende únicamente de responder rápido.

También importa comprender correctamente la necesidad y ofrecer una respuesta adecuada.

Por ejemplo, si no sabes solucionar inmediatamente una incidencia, puedes explicar qué vas a hacer:

“Voy a comprobarlo con el equipo correspondiente y te confirmaré la respuesta en cuanto tenga la información.”

Lo importante después es cumplir ese compromiso.

 

Qué esperan de ti respecto a la formación y el desarrollo profesional

Las empresas pueden valorar que quieras seguir desarrollando tus competencias profesionales, especialmente en sectores donde las herramientas y metodologías cambian con frecuencia.

Pero desarrollo profesional no significa realizar cursos continuamente sin un objetivo.

Puede consistir en:

  • profundizar en una herramienta;
  • mejorar una competencia;
  • aprender un proceso;
  • asumir nuevas responsabilidades;
  • participar en proyectos diferentes;
  • pedir feedback;
  • o realizar formación relacionada con tu puesto.

Una pregunta útil para tu responsable puede ser:

“¿Qué competencia crees que debería desarrollar durante los próximos meses para mejorar en este puesto?”

Eso convierte el desarrollo profesional en algo concreto.

 

¿Qué pasa con el equilibrio entre vida personal y laboral?

Una empresa puede esperar responsabilidad, cumplimiento y compromiso durante tu jornada.

Pero tener compromiso profesional no significa renunciar al equilibrio entre vida personal y laboral.

Al valorar una oportunidad también puedes preguntar por:

  • horario;
  • modalidad de trabajo;
  • días de oficina;
  • flexibilidad;
  • disponibilidad requerida;
  • organización del equipo;
  • y expectativas fuera del horario habitual.

Tener esta información te ayuda a evitar diferencias entre lo que tú esperabas del puesto y lo que la empresa esperaba de ti.

La gestión de las expectativas debe funcionar en ambas direcciones.

 

Lo que NO deberían esperar de ti

Tan importante como saber qué puedes aportar es entender que existen expectativas poco razonables.

Una empresa no debería esperar que:

  • sepas todo desde el primer día;
  • ocultes errores;
  • estés disponible a cualquier hora sin que forme parte de tus condiciones;
  • asumas responsabilidades que nunca se te han explicado sin posibilidad de preguntar;
  • conozcas herramientas que no figuraban como requisito y para las que no has recibido formación;
  • sacrifiques continuamente tu vida personal para demostrar compromiso;
  • o aceptes un mal ambiente laboral como parte inevitable del empleo.

Un buen entorno de trabajo también necesita:

  • objetivos claros;
  • comunicación;
  • herramientas adecuadas;
  • feedback;
  • apoyo;
  • respeto;
  • y expectativas razonables.

Tú aportas una parte de la relación laboral.

La empresa aporta la otra.

 

Cómo saber qué espera una empresa de ti

Antes de aceptar un puesto intenta obtener toda la información posible.

 

Lee bien la oferta de empleo

Busca:

  • funciones;
  • requisitos;
  • competencias;
  • herramientas;
  • horario;
  • modalidad;
  • y responsabilidades.

 

Investiga la cultura de la empresa

Revisa cómo describe su forma de trabajar y qué aspectos destaca de su entorno profesional.

 

Pregunta durante la entrevista

No tengas miedo de preguntar:

  • ¿Qué esperáis de la persona durante los primeros meses?
  • ¿Cuáles serían las principales prioridades?
  • ¿Cómo se mide un buen desempeño en este puesto?
  • ¿Cómo está organizado el equipo?
  • ¿Qué herramientas utilizáis?
  • ¿Cómo es el proceso de acogida?
  • ¿Qué tipo de formación inicial existe?
  • ¿Cómo se proporciona feedback?
  • ¿Qué posibilidades de desarrollo profesional ofrece el puesto?

Estas preguntas te ayudarán a descubrir expectativas que quizá no aparezcan en la oferta.

 

Cómo demostrar que eres el perfil que buscan

Puedes utilizar este pequeño ejercicio antes de cualquier entrevista.

Haz dos columnas:

La empresa busca

Yo puedo demostrarlo con

Trabajo en equipo

Proyecto realizado con compañeros

Atención al cliente

Prácticas atendiendo consultas

Competencias digitales

Herramientas utilizadas durante mi formación

Organización

Ejemplo gestionando varias entregas

Adaptabilidad

Situación en la que tuve que aprender algo rápidamente

Comunicación

Presentaciones, clientes o proyectos

Inglés

Experiencia o formación utilizando el idioma

Capacidad de aprendizaje

Curso, herramienta o responsabilidad nueva

Ahora tienes ejemplos para preparar tus respuestas.

 

8 errores que pueden transmitir una mala impresión

 

1. Decir que sabes hacer algo cuando no es cierto

Es mejor reconocerlo y explicar cómo aprenderías.

 

2. Esperar instrucciones para absolutamente todo

Pregunta cuando sea necesario, pero intenta ganar autonomía progresivamente.

 

3. Ocultar los problemas hasta el último momento

Comunicar un bloqueo a tiempo facilita encontrar una solución.

 

4. No aceptar feedback

Recibir una sugerencia de mejora no significa que todo tu trabajo esté mal.

Escucha, pregunta y utiliza la información para avanzar.

 

5. No preguntar nunca

Al empezar es normal tener dudas.

Una pregunta bien planteada puede evitar errores.

 

6. No conocer las prioridades

Puedes estar trabajando mucho y dedicar demasiado tiempo a algo poco importante.

Pregunta qué tiene mayor prioridad.

 

7. No actualizar tus competencias

Las herramientas y formas de trabajar evolucionan.

Identifica qué necesitas aprender según tu profesión.

 

8. Intentar encajar fingiendo ser otra persona

Adaptarte a un entorno profesional no significa construir un personaje.

Busca una forma de trabajar profesional que también resulte sostenible para ti.

 

Checklist: ¿estoy preparado para lo que espera una empresa?

Comprueba si puedes responder “sí” a estas preguntas:

  • Sé explicar qué competencias tengo.
  • Puedo aportar ejemplos reales.
  • Sé trabajar con otras personas.
  • Sé pedir ayuda cuando la necesito.
  • Puedo recibir feedback.
  • Soy capaz de reconocer un error.
  • Sé organizar mis tareas.
  • Puedo explicar un problema con claridad.
  • Estoy dispuesto a aprender herramientas nuevas.
  • Conozco mis principales fortalezas.
  • Sé qué necesito mejorar.
  • Tengo unos objetivos de desarrollo profesional.
  • Entiendo qué tipo de cultura laboral busco.
  • Sé qué preguntas quiero hacer a una empresa antes de aceptar un puesto.

No necesitas cumplir todos estos puntos a la perfección.

También son competencias que se desarrollan con experiencia.

 

Preguntas frecuentes sobre qué esperan las empresas de ti

 

¿Qué esperan las empresas de mí?

Las empresas suelen esperar responsabilidad, capacidad de aprendizaje, comunicación, trabajo en equipo, adaptación y competencias adecuadas al puesto. También necesitan que puedas cumplir tus funciones y aportar valor de forma progresivamente autónoma.

 

¿Qué espera una empresa de una persona sin experiencia?

En perfiles sin experiencia pueden adquirir especial importancia la formación, las competencias, la actitud profesional, la capacidad de aprendizaje y las experiencias obtenidas mediante prácticas, proyectos o actividades académicas.

 

¿Qué competencias valoran las empresas?

Depende del puesto, pero pueden ser importantes competencias como comunicación, trabajo en equipo, organización, adaptación, resolución de problemas, competencias digitales y aprendizaje continuo, además de los conocimientos técnicos específicos de cada profesión.

 

¿Qué puedo aportar a una empresa si no tengo experiencia?

Puedes aportar conocimientos adquiridos durante tu formación, competencias digitales, habilidades de comunicación, proyectos, capacidad de aprendizaje y experiencias obtenidas mediante prácticas, voluntariado u otras actividades.

 

¿Cómo demostrar que sé trabajar en equipo?

Utiliza un ejemplo real donde hayas tenido que colaborar con otras personas. Explica cuál era el objetivo, qué responsabilidad asumiste, cómo os organizasteis y cuál fue el resultado.

 

¿Las empresas esperan que sepa hacerlo todo al empezar?

No es razonable esperar que una persona nueva conozca inmediatamente todos los procesos internos. Lo importante es entender tus responsabilidades, aprender, preguntar cuando sea necesario y adquirir progresivamente autonomía.

 

¿Qué esperan de ti en una entrevista de trabajo?

Quieren comprender tu perfil, experiencia, competencias, motivación y relación con el puesto. Utiliza ejemplos concretos para demostrar lo que sabes hacer en lugar de limitarte a enumerar cualidades.

 

¿Qué es lo más importante en un primer empleo?

Además de aprender las tareas técnicas, aprovecha el primer empleo para desarrollar hábitos profesionales: organización, comunicación, responsabilidad, trabajo en equipo, adaptación y capacidad para recibir feedback.

 

¿Qué esperan las empresas respecto a las nuevas tecnologías?

Depende del puesto. No todas las profesiones necesitan las mismas herramientas, pero es útil desarrollar competencias digitales y demostrar capacidad para aprender los sistemas y tecnologías necesarios para realizar tu trabajo.

 

¿Es importante encajar con la cultura de la empresa?

Es importante que exista compatibilidad entre la forma de trabajar del puesto y aquello que tú buscas. No significa que tengas que ser igual a los demás, sino poder trabajar adecuadamente dentro de ese entorno y sentir que sus condiciones y formas de organización son compatibles contigo.

 

No intentes ser el candidato perfecto: demuestra cómo trabajas

Cuando te preguntes “¿qué esperan las empresas de mí?”, evita imaginar una lista interminable de requisitos que debes cumplir a la perfección.

Piensa en algo más sencillo.

Una empresa necesita entender:

  1. Qué sabes hacer.
  2. Cómo trabajas.
  3. Cómo colaboras con otras personas.
  4. Cómo reaccionas cuando aparece un problema.
  5. Qué capacidad tienes para aprender.
  6. Qué puedes aportar al puesto.

Si estás empezando tu carrera, no necesitas inventar años de experiencia que todavía no tienes.

Utiliza tus estudios, proyectos, prácticas y otras experiencias para demostrar tus competencias.

Y recuerda que las expectativas funcionan en las dos direcciones.

Mientras una empresa decide si tu perfil encaja con el puesto, tú también estás decidiendo si ese trabajo, esa cultura y esas condiciones encajan con el desarrollo profesional que buscas.

Siguiente paso: identifica tres competencias que ya puedes demostrar y una que quieras desarrollar. Después busca oportunidades y formación que te permitan convertirlas en experiencia profesional.


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